El doctor Jesús Benito nos comenta que la lipoescultura hace referencia a la remodelación del contorno corporal usando la liposucción, una técnica que destruye los depósitos de grasa instalados en determinadas áreas del cuerpo, incluyendo cara y cuello, brazos, tronco, abdomen, nalgas, caderas y muslos, rodillas, pantorrillas y tobillos.
La liposucción no es un sustituto de la reducción de peso, sino un método para eliminar depósitos localizados de tejido graso que no responden a la dieta o el ejercicio.
Técnicas de lipoescultura
El doctor Jesús Benito nos dice, “aplicamos la nueva cánula de alta vibración, que permite una aspiración más cómoda del tejido graso mientras se remodela, con un sangrado menor”.
Debes saber
Que no es tan importante el medio mecánico por el que se elimina la grasa como la técnica empleada por el cirujano. La que mejores resultados ha dado es el despegamiento superficial de la piel, que produce una cicatriz interna que retrae de forma muy efectiva la piel.
Asimismo, cada vez es más frecuente asociar un tratamiento de radiofrecuencia antes o después de una cirugía para tratar la flacidez y la celulitis.
La liposucción puede realizarse como procedimiento primario para mejorar el contorno corporal, o en combinación con otras técnicas quirúrgicas como el lifting facial, la abdominoplastia o el lifting de muslos para tensar la piel relajada y las estructuras de soporte.
El mejor candidato para una liposucción es el individuo de peso relativamente normal que posee un exceso de grasa en áreas determinadas del cuerpo ya que una piel firme y elástica lleva a un mejor contorno final después de la liposucción. La piel colgante no se readapta por si misma al nuevo contorno, y puede requerir radiofrecuencia u otras técnicas quirúrgicas adicionales para eliminar y tensar el exceso de piel.
Necesidad de anestesia
Según el número y la extensión de zonas a tratar, el doctor Benito nos aclara, que puede requerirse anestesia local, local más sedación, epidural o general. En todos los casos primero se infiltra una solución, de Klein, para reducir al mínimo la cantidad de sangre que se pueda perder.
Zonas a tratar
• Cuello: tratamiento de la papada y mejora del ángulo del cuello. Suele asociarse al lifting.
• Brazos: se ha abandonado prácticamente la lipectomía en esta región. Se han extirpado grandes de grasa (1000 cc) con una retracción cutánea muy buena. Sólo precisa unos cuidados postoperatorios particulares que si se siguen facilitan la retracción cutánea.
• Abdomen: en pacientes jóvenes o con buen tono cutáneo se puede eliminar la grasa sobrante (michelines) con buen resultado. Si hay debilidad muscular (diastasis de rectos) debido a embarazos, o sobra mucha piel es mejor optar por la cirugía abierta (abdominoplastia). La zona de los flancos es especialmente agradecida para ser aspirada.
• Espalda: los “michelines” de la espalda ofrecen muy buenos resultados tras ser tratados con liposucción.
• Nalgas y muslos: es la zona más popular. Lo más importante al aplicar la técnica en esta zona no es vaciar, sino modelar el contorno, practicar lo que se conoce como lipoescultura. La asociación de la radiofrecuencia con la liposucción ha permitido mejorar aún más los resultados en esta zona.
• Rodillas: es posible eliminar los cúmulos que aparecen en la parte interna de las rodillas y por encima de la rótula.
• Piernas: se trata de remodelar sobre todo la zo na de los tobillos, donde tiende a acumularse la grasa. También se pueden redefinir las curvas naturales de la musculatura de la pierna (gemelos).
Postoperatorio y recuperación
La liposucción es una cirugía con escasos riesgos si se conoce la técnica y es practicada por un especialista en una clínica reconocida. Los resultados no son inmediatos. Tras la aspiración se produce un edema (inflamación) que hay que tratar con prendas compresivas (fajas, medias), masajes (drenajes linfáticos) y ejercicio. El resultado empieza a ser visible a los dos o tres meses de tratamiento.
A los dos meses puede iniciarse un tratamiento con radiofrecuencia para mejorar el tono de la piel. La complicación más frecuente de la liposucción son pequeñas irregularidades en la piel que desaparecen con masajes. También puede aparecer una sensación de acorchamiento en la piel que suele desaparecer en poco tiempo. Aún infiltrando previamente la piel (técnica de Klein o liposucción tumescente) no es raro que aparezcan hematomas. La infección es extremadamente rara, pero puede ocurrir.
Doctor Jesús Benito Ruiz, especialista en cirugía plástica, estética y reparadora de la Clínica Tres Torres y de Antiaging Group Barcelona.


