"Este informe es una prueba más del aumento dramático de estas enfermedades, en particular en los países de bajos y medianos ingresos", ha explicado la doctora Margaret Chan, directora general de la OMS.
"En algunos países africanos, la mitad de la población adulta tiene presión arterial alta", ha destacado Chan, tras conocer que en este continente hasta el 50% de los adultos podría tener presión arterial alta.
En África la mayoría de estas personas permanecen sin diagnosticar, aunque muchos de estos casos podrían ser tratados con medicamentos de bajo coste, lo cual reduce significativamente el riesgo de muerte y discapacidad por enfermedades del corazón y derrame cerebral. De hecho, en países de altos ingresos, el diagnóstico generalizado y el tratamiento con medicamentos de bajo coste han reducido significativamente la presión arterial media en todas las poblaciones.
Se duplicó la obesidad entre 1980 a 2008
La tensión arterial es un trastorno de alto riesgo que causa alrededor del 51% de las muertes por accidentes cerebrovasculares y el 45% de las coronarias.
También se incluye por primera vez los datos sobre personas con niveles elevados de glucosa en sangre. Si bien la prevalencia media mundial es de alrededor del 10%, hasta un tercio de la población en algunos países insulares del Pacífico sufren esta condición. Si no se trata, la diabetes puede conducir a enfermedades cardiovasculares, ceguera e insuficiencia renal.
Del mismo modo, "en todas las regiones del mundo, la obesidad se duplicó entre 1980 y 2008", ha explicado el doctor Ties Boerma, director del Departamento de Estadísticas de Salud y Sistemas de Información de la OMS.
"Hoy en día, la mitad de mil millones de personas (el 12% de la población mundial) son considerados obesos", ha añadido, recordado que los datos que maneja la OMS muestran que, cada año, mueren en el mundo 2,8 millones de personas debido al sobrepeso o la obesidad, ya que tienen mayor riesgo de diabetes, enfermedades cardiovasculares y algunos cánceres.
Los niveles de obesidad más altos se encuentran en América con tasas que rozan el 26% de la población adulta (sobrepeso el 62%). Por el contrario, en el sureste asiático sólo el 3% de la población es obesa. Del mismo modo, se ha podido cuantificar que, en todas partes del mundo, las mujeres son más propensas a ser obesas que los hombres.





