El estudio, en el que se ha entrevistado a 1.200 individuos, revela también que seis de cada diez españoles confían, erróneamente, en los complementos alimenticios para prevenir enfermedades, y cuatro de cada cinco creen que "al estar permitida su venta, los beneficios publicitados están supervisados y aceptados por las autoridades sanitarias".
En general, los consumidores de estos productos dicen tomarlos para complementar la dieta (28,1%), mejorar la práctica deportiva (16,8%), evitar la caída del cabello (16,5%) y perder peso (16,1%). Además, un 6,7 por ciento dice consumirlos para tratar enfermedades y un 6 por ciento para prevenirlas.
Estos complementos alimenticios se compran en las farmacias (58,4%), en el herbolario o tienda dietética (38,2%), y en el comercio deportivo o gimnasio (15,9%). Su consumo viene recomendado, a partes iguales por el médico, amigos y familiares (28%), por el farmacéutico (20,5%) y el comerciante del herbolario (17,9%).
Desde la CEACCU advierten de que los complementos son productos alimenticios consistentes en fuentes concentradas de nutrientes y cuyo fin es complementar la dieta normal.





