Significa que hay que 'invertir la pirámide' es decir, "intentar dar más cuidados a la paciente que lo necesita y menos visitas prenatales a las mujeres de bajo riesgo", destaca este experto que estos días se encuentra coordinando el III Curso de Obstetricia y Neonatología 'Avanzando Juntos'.
A nivel de la asistencia obstétrica hay que aumentar la identificación de la población de mayor riesgo, ya que, "hoy en día, a principios del primer trimestre con ecografía y una buena valoración podemos adelantarnos y ver qué pacientes puede tener mayor riesgo de anomalía y focalizar los cuidados".
A su juicio, hay que incidir en aumentar la seguridad del paciente y en aumentar la educación a la población. "Cada vez es más importante tanto en las Unidades de Cuidados Intensivos como en Ginecología que los procedimientos sean seguros". Y, en este sentido, Puente destaca que debe seguirse, como en aviación, un protocolo que no dé opción a error, "y, en caso de que se comentan, que sea posible analizarlos para ver como se puede arreglar en ese circuito para que no sucedan".
Por otra parte, a nivel de la educación de la población ha recordado que es necesario a la hora de tener hijos ser consciente de que la fecundación es un tema complejo donde la edad juega un papel importante. "Hay que conciencia a la población porque cada vez se embarazan a edades mucho más tardías y eso reduce mucho las posibilidades de tener hijos", ha añadido.
Asimismo, apuesta por "informar sobre el pronóstico reproductivo, así como la importancia de evitar la obesidad, dejar de fumar y la edad". Y, en caso de que apueste por técnicas reproductivas, señala que hay que tender a la implantación de un solo embrión para evitar los embarazos múltiples, el parto prematuro y que, en general, se tratan de embarazos con mayores complicaciones.





