Adicionalmente, se ha constatado que en las analíticas de sangre de los enfermos con procesos infecciosos previos se detectó un "aumento significativo de todos los parámetros inflamatorios", lo que sugiere que cuando estos pacientes sufrieron un ictus ya se encontraban en una situación inflamatoria previa.
"Estos resultados nos deben impulsar a incidir en la necesidad de implantar estrategias preventivas para evitar infecciones", como la vacunación contra la gripe en personas de edad avanzada, ha expresado en un comunicado el jefe del Servicio de Neurología del Hospital del Mar, Jaume Roquer.
A pesar de ello, la investigación también constata que los pacientes con una infección previa no han mostrado un pronóstico diferente a los que no la tenían.
Las enfermedades cerebrovasculares son la tercera causa de muerte en el mundo occidental, tras la cardiopatía isquémica y el cáncer, y la primera causa de invalidez en personas adultas de más de 64 años.





