Tras varios esfuerzos de los países europeos a la hora de impulsar campañas de vacunación y llegar hasta colectivos marginados, como inmigrantes o nómadas, respaldados por, entre otros, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) o el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se puedo conseguir este certificado.
No obstante, durante estos últimos diez años, los países europeos han tenido que seguir superando retos, como seguir supervisando si la región estaba libre de este virus o afrontar la disminución de la inmunidad a la polio.
De este modo, uno de los obstáculos a los que tuvo que hacer frente la región fue la aparición de un brote en 2010 en la exrepública soviética de Tajikistan y en tres de sus países vecinos que afectó a 478 personas y provocó la muerte a 29.
Tras este brote, la Comisión Regional Europea para la Certificacion de la Erradicacion de la Polio recomendó a los países afectados responder rapidamente para detener la extensión de la enfermedad. Después, en agosto de 2011, confirmaron que la región estaba libre de polio.
Sin embargo, "es importante enfatizar que no podemos conformarnos" y tenemos que seguir luchando contra el virus, pues "lo que se hace en Europa puede tener un impacto significativo no solo en la región sino también a nivel mundial", ha afirmado Jakab.
De la misma opinión es el presidente de la Comisión Regional Europea para la Certificación de la Erradicación de la Polio, David Salisbury, quien ha insistido en que "la región no debe relajarse y olvidar sus compromisos políticos" a la hora de preservar "este estado libre sin polio".





