"Por lo que podemos ver, la mejor manera de tratar la adicción a la nicotina crónica de fumar es tener estos anticuerpos Pac-man, que sirven para depurar la sangre, según sea necesario antes de que la nicotina puede tener algún efecto biológico", señala el investigador principal del estudio, el doctor Ronald G. Crystal, presidente y profesor de Medicina Genética del Weill Cornell Medical College.
"Nuestra vacuna permite que el cuerpo produzca sus propios anticuerpos monoclonales contra la nicotina, y de esa manera, desarrollar una inmunidad funcional", explica este experto, que recuerda que otras vacunas con el mismo fin han fracasado en los ensayos clínicos
"Aunque sólo hemos probado los ratones hasta la fecha, estamos muy esperanzados de que este tipo de estrategia pueda finalmente ayudar a los millones de fumadores que han intentado dejar de fumar, y han agotado todos los métodos actualmente en el mercado", dice.
Para conseguir su objetivo un equipo de investigación del centro desarrolló un nuevo tipo de vacunas, lo que se podría considerar una vacuna genética que se probó inicialmente en ratones para tratar ciertas enfermedades de los ojos y algunos tipos de tumores.
En ratones la vacuna produce altos niveles del anticuerpo continuamente, lo que los investigadores midieron en la sangre. Los investigadores se están preparando para probar la vacuna contra la nicotina en ratas y en primates, un paso necesario antes de que se pueda probar en última instancia, en los seres humanos.





