El grupo de científicos ha descubierto que las denominadas células de combate 'CD8' no reciben la información necesaria que deben transmitirle las células dendríticas, un tipo de glóbulos blancos fagocitos, encargadas de determinar el lugar y el momento adecuado para atacar el VIH. La vacuna consiste precisamente en extraer células dendríticas del paciente para "entrenarlas" a reconocer mejor el VIH.
El Instituto de Medicina Tropical belga ha advertido, sin embargo, de que la nueva vacuna no sirve todavía para curar el sida ante la facilitad de mutación tan rápida del virus del VIH en el organismo humano.





